26 abril 2012

El Tata triunfa, pero fuera de Europa

El éxito de Jaguar y Land Rover en los mercados del mundo parecen haber abierto los ojos a los dirigentes del grupo indio Tata, un gigante mundial enormemente tímido en sus movimientos. En el momento que Nijuler Automoción, el nuevo importador de la marca india para España, inicia su actividad, parece haberse decidido a poner en marcha una política de expansión internacional. 

Aunque se trata de un conglomerado de industrias enormemente diversificado que va del acero a la moda y del té al automóvil, es en esta última actividad donde más fama y mayor reconocimiento internacional ha logrado. 

Después de haber protagonizado la motorización de India, se esperaba que iniciara una expansión internacional con productos de bajo coste que podían haber logrado una gran demanda. Sin embargo, no ha sido así. Pese a que la India es uno de los países con costes de producción más bajos, los precios a los que han pretendido vender sus modelos, los han arrinconado en los mercados europeos. 

Algo que parecen dispuestos a cambiar aprovechando los beneficios que está generando Jaguar-Land Rover, para las que acaba de pactar una sociedad mixta con la china Chery, en la que va a invertir 425 millones de euros para producir en aquel país. 

En lo que se refiere a los coches con marca Tata, también hay una apuesta internacional que se traduce en el anuncio de la construcción de dos nuevas fábricas en Tailandia y México, desde las que poder suministrar a América Latina y, posiblemente, también a países europeos. Aunque también barajan la posibilidad de construir una en Europa, en un país del este, entre los que suena fuerte Polonia. 

En cuanto a nuevos modelos, inician ahora la comercialización del utilitario Vista, que sucede al Indica. Esta vez a precios competitivos, hasta el punto que con el apoyo financiero del Banco Cetelem, se ofrece sin entrada por 114 euros al mes durante ocho años. Es un cinco puertas con un motor Fiat de 1,4 litros de 75 caballos y mide 3,76 metros de largo.

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