17 julio 2014

La justicia es un cachondeo

Su frase "la Justicia es un cachondeo" le lanzó a la fama en España. Corría la década de los ochenta y Pacheco, como máximo responsable de Urbanismo, inició una campaña de derribos de edificaciones ilegales en el término municipal.

En uno de los listados, de pronto, un nombre famoso: Norberto Ortiz Osborne, más conocido como Bertín, cuya esposa (ya fallecida, Sandra Domecq Williams), poseía un chalé en las afueras de Jerez. 

Ambos edificaron una planta más para ubicar su dormitorio, una decisión contraria al ordenamiento urbanístico.

El matrimonio inició una batalla legal contra el derribo (que finalmente se ejecutaría tras varios años) en la que Pacheco, acusó de connivencia a jueces y abogados del cantante. Fue en enero de 1985, a raíz de un auto de la Audiencia de Sevilla que rechazó la decisión del Ayuntamiento de Jerez de derribar una parte del chalé propiedad del cantante Bertín Osborne.

En realidad, las frases exactas de Pacheco fueron: "La gente dirá que la Justicia es un cachondeo… y que favorece a los ricos, y yo tengo que darle la razón… el rico es que el gana los pleitos. En este caso nos han tomado el pelo al alcalde y a los 27 concejales". Pacheco añadió en aquellas polémicas declaraciones que "en este caso la Audiencia ha metido la pata… y lo que es más grave, se sabía desde hace semanas que se iba a dictar ese auto, y a eso no hay derecho.

Que se investigue qué clase de connivencias o complacencias pueden existir entre algunos magistrados y los abogados defensores [de Bertín Osborne]". La Audiencia de Sevilla le terminó condenando, en diciembre de 1986, a seis años de inhabilitación para ejercer cargos públicos, siendo finalmente absuelto tras el recurso presentado.

Pedro Pacheco, que es licenciado en Derecho, tiene varios frentes abiertos aún en los tribunales gaditanos que ahora están aflorando, alguno gracias a la Fiscalía Anticorrupción. Entre ellos otro muy similar al suyo, en el que es él quien acusa a la hoy ex alcaldesa de Jerez, Pilar Sánchez (PSOE), de contratar a 26 asesores, aunque en este caso fueron mediante acuerdo plenario.

Y uno segundo sobre la irregular venta del inmueble de la antigua estación de autobuses de Jerez, en el que se investiga su concesión a un empresario amigo, José Luis López El Turronero. En un tercero se enjuicia el presunto pago de obras con facturas falsas a una empresa local, Jerecom, por parte de la Gerencia Municipal de Urbanismo, un área que siempre ha estado en manos de Pacheco.

Durante su gestión municipal ha protagonizado no pocos enfrentamientos con otras administraciones en su defensa de la soberanía local, llegando a ordenar a la Policía Local que se enfrentara con la Guardia Civil al entender que tenía plenas competencias sobre unas obras que acometía Aena en el aeropuerto de Jerez.

Tras perder las elecciones en 2007 Pacheco regresó a su puesto en la asesoría jurídica de la desaparecida Caja San Fernando hasta que en 2008 se prejubiló. Fue precisamente en el proceso de absorción de la Caja de Ahorros de Jerez por Caja San Fernando, cuando Pacheco fracasó en su intento de hacerse con el control de la entidad.

Aquella batalla tuvo momentos tan chuscos y delicados como cuando autorizó que en la sala de prensa municipal se escuchara una cinta anónima con grabaciones ilegales de conversaciones entre dos periodistas locales y el entonces presidente de la Asociación de Usuarios de la Banca (Ausbanc), Luis Pineda.

Tres concejales andalucistas comparecieron en rueda de prensa difundiendo públicamente la grabación y entregándose incluso su transcripción a los periodistas presentes. La cinta era producto de un seguimiento e interceptación telefónica de los dos periodistas locales.

Pacheco tiene aún al menos otros tres frentes abiertos en los tribunales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario