04 abril 2012

Curso de aleman futbolero

«Wir kommen nach Munich um ruckkehr in Munich». Más o menos, esto será lo que tendría que decirle el Real Madrid al Bayern dentro de 11 días: «Venimos a Múnich para regresar a Múnich». El 16 de abril, el conjunto español aterrizará en la capital futbolística de Alemania para disputar la ida de su semifinal de la Liga de Campeones frente al legendario campeón bávaro. Se tratará de volver a ese mismo lugar justo un mes después para jugar la final. El curso rápido de alemán comenzó ayer mismo y José Mourinho eligió ver por televisión en directo una nueva victoria del Bayern sobre el Olympique de Marsella (2-0), tras el 0-2 de la ida. Olic anotó los dos tantos, con Ribery en plan estrella. 

El equipo español quiere redondear hoy su buen trabajo de hace una semana en Nicosia. Mourinho alineará, según advierte, un equipo «muy fuerte». No es que tenga la menor sospecha de que el 0-3 de la ida ante el Apoel es más que suficiente. El portugués entiende que la velocidad de crucero que parece haber alcanzado su escuadra no debe aflojarse. Relajar la tensión no tiene sentido a mes y medio para que termine la temporada. Tiene datos que le indican que la inmensa mayoría de su plantilla se encuentra en las condiciones físicas perfectas para el tirón decisivo. No hay riesgo alguno de saturación. 

Relativo a esto de la concentración y tensión máxima interna, Mou parece tenerlo todo controlado frente a las interferencias externas: «La única cosa que quiero es que el equipo gane y juegue bien. Desde el inicio de temporada conseguimos buenos resultados, juegue quien juegue. Lo importante es que la gente que juegue responda, que demuestre la fuerza de un grupo que vosotros [a los periodistas] cada día queréis desestabilizar. La semana pasada yo me iba al Manchester City, Di María no sé dónde, Casillas al Schalke con Raúl... Esta semana es Higuaín el que se va al Málaga, Johnson y Walker están de camino a Madrid... Pero el grupo es el mismo y vamos hasta el final juntos. Hasta el último día, en el que lloraremos o lo celebraremos juntos». 

Mou es consciente que el liderato y los récords del equipo están siendo mal digeridos por un gran sector de la prensa. Aún no sabe si se debe a él o al antimadridismo que él detecta. Está en ello. 

«Me gustaría que me dijeseis quién juega mal. ¿Khedira está jugando mal?, ¿Sahin jugó mal en Chipre? ¿Albiol jugó mal en Pamplona? ¿Varane jugó mal acaso ante la Real Sociedad? Si me decís que uno juega mal y sigue de titular, pues bien, pero todos me dan una respuesta positiva, no veo uno que juegue mal. Y eso me supone un problema a la hora de elegir quién tiene que jugar, pero prefiero tener ese problema que no tenerlo». 

Pues eso, que nadie tiene ni idea a estas horas cuál será la alineación titular de hoy, un asunto que no tiene trascendencia alguna, por cierto. Se sabe que saldrán, seguro, Sahín, Di María y Pepe. El defensa, que regresa tras dos encuentros de sanción, deja un mensaje acerca de la polémica a la que se ha arrimado y le han arrimado: «Todos tenemos defectos, pero no veo que yo tenga alguno por el que no pueda vestir la camiseta del Real Madrid. Doy mi cuerpo y mi alma. La gente me quiere y yo también a ella». 

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